sábado, 13 de mayo de 2017

La Rebelión de Kaerius

Cuenta una antigua leyenda, que un pueblo de gigantes al ver una extraña luz en el cielo y no sabiendo qué podría significar, fueron a buscar a su lider Insorus, el más anciano y sabio entre ellos, el cuál, sin ninguna duda, avistó el nacimiento de Kixmi y proclamó el fin de su raza, de inmediato y sin pensarlo, algunos de los gigantes se empezaron a tirar por el vecino precipio, los más devotos a la huída, pero Kaerius no, el no estaba dispuesto a morir sin pelear, él no, él era el general de la legión, el más bravo guerrero de su raza, no podía aceptar rendirse sin levantar su espada, sin beber la sangre de sus enemigos de sus cráneos putrefactos, entonces se rebeló contra aquélla locura.
Cuando Insorus se enteró de su insurrección, le ordenó a su ladero, el fiel Sanderus, que maté a Kaerius y termine con su miseria. Pero Kaerius no estaba sólo, y asi fue que el pueblo de los Gigantes se dividió en dos bandos, los seguidores de Insorus y la Facción rebelde de Kaerius, que comenzaron una guerra titánica que diezmo el valle de Atxolin.
Fue una batalla cruda y sin misericordia, pero cuando Kaerius vio que sus huestes disminuían, reagrupo a los que quedaban en pie y huyeron, refugiandose detrás de la Montaña Atxolin, Sanderus, entonces, al ver que lo estaba venciendo, lo persiguió entre los afilados y escarpados cerros, hasta que los encontraron y la masacre no se hizo esperar y tiñó las nieves eternas de aquellas montañas con un borravino intenso que duró cien años, al final sólo quedaron en pie los mas feroces guerreros, Sanderus y Kaerius...mirándose, sin emitir sonido alguno, sólo se escuchaba la respiración agitada de los dos, exhaustos, con una fina llovizna que lavaba la sangre de sus compañeros, impregnada en sus espadas y en sus cuerpos. El duelo comenzó y terminó en unos segundos, aunque para ellos hubieran parecido años, un tibio sol entre las penumbras de las oscuras nubes, queria espiar para poder ver el final, al cruzar sus espadas, Sanderus fue herido de gravedad pero pudo arrebale la espada a Kaeirus de sus manos y con un movimiento rapido y preciso, clavo su espada en el medio de su pecho, este mirando fijamente a su oponente sólo tuvo fuerzas para una simple mueca, tratando de simular una sonrisa, antes de caer quizo decir sus ultimas palabras, pero solo broto sangre de su boca, retrocedio unos pasos y cayo de espaldas. Al finalizar la tormenta, los brazos del sol iluminaron su rostro y este fue testigo del ultimo suspiro Kaerius, por su parte Sanderus, con una herida mortal, descendió como pudo hasta el valle, dejando atras a su general y con sus últimas fuerzas le dijo a Insorus - Ya está mi señor, hemos Vencido...Insorus contemplo por ultima vez las montañas y el valle de Atxolin, exhalo un Suspiró de tristeza y vio que Sanderus ya no respiraba, arrastró los restos sin vida del guerrero hasta el borde del abismo y lo sumergió en aquel agujero profundo, luego Insorus el último de los gigantes, levantó la mirada al cielo y vio como aquella luz desaparecía, entonces supo que el tiempo de Kixmi había comenzado y así fue que Insorus descendio a la oscuridad de aquel abismo profundo.

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